agroencuentroDe tanto andar por el mundo nacieron los caminos. Pequeñas piedras, arbustos o señales nos guiaban. Nómadas construyeron los primeros poblados circulares con elementos encontrados en la naturaleza, fáciles de transportar.
La sociedad primitiva compartía los espacios construidos. Con las construcciones rectangulares aparecen las calles y los pueblos se vuelven lineales. Los grupos familiares empiezan a acumular alimentos y objetos en sus casas.
Los caminos que poco a poco se van convirtiendo en calles, van conectando a diversos grupos. Va lentamente apareciendo la ciudad, Mayas, Aztecas, Incas y Taironas son los primeros constructores de ciudades en esta parte del mundo. Algunos vestigios, hoy convertidos en ruinas quedan de estas ciudades ancestrales.

HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA CIUDAD HUMANA.

LA PALABRA DE LA CIUDAD.
El modelo de nuestras ciudades se remonta al período de la conquista. El diseño es español y el mismo construye un ajedrez en el que las calles se entrecruzan. A su vez los españoles lo adoptan de los romanos. Aquí el invasor impone un nuevo orden y son los talleres, las tiendas, la iglesia, las casas de la administración la que le dan vida y dinámica a las nacientes ciudades.
De igual manera es de tener en cuenta el clima, el cual determina una manera de relacionarse y de construir la ciudad. El clima caliente de trópico construye espacios abiertos en donde la relación social es más amplia y abierta.
Los escenarios de la calle son escenarios en que el juego y el paseo esta presente, los contactos, encuentros y desencuentros nos mantienen alejados del aislamiento individual. En la calle se compra y se vende, se aprende a diario, se enamora, se trabaja, se vive.
La calle en los barrios populares es una fiesta cotidiana.
Muchos barrios son el fruto de nuestras vivencias cotidianas. Algunas calles han sido construidas y reconstruidas muchas veces, atendiendo necesidades de quienes las habitan a diario, incluyendo necesidades de estética y diseño.
Con las grandes constructoras particulares el significado y el uso del espacio en las ciudades se ha transformado. Los llamados “conjuntos residenciales” cada día son más en el paisaje urbano. La privacidad le da sustento al egoísmo, disminuyendo cada día más nuestra expresividad y solidaridad. La charla cotidiana en el espacio callejero, o en la esquina ha sido sustituido por el paso rápido, la mirada furtiva, o el incesante repiqueteo de los celulares que orquestan una melodía desentonada y estridente, seguida de ese murmullo de dialogo con quien está ausente. La vigilancia aumenta y todos pareciera que tenemos miedo, no sabemos de qué pero tenemos miedo.
En las esquinas, los jóvenes a los cuales se les sataniza “son del parche, o la pandilla, es decir bazuquean y roban” se les acribilla por motorizados de todas las pelambres.
La ciudad y sus barrios han cambiado aceleradamente. La megalópolis que es la ciudad de Bogotá en estos primeros años del tercer milenio es un monstruo que amenaza devorarnos a todos. Es una ciudad que pese al maquillaje es inhumana y actúa sin piedad; es una ciudad producto de un modelo económico y social que en esencia es inhumano y depredador. Es la ciudad que debemos conocer para recuperarla para todos.

1. LA ORGANIZACIÓN DE LOS AGRICULTORES DEL TERRITORIO.
La Agricultura Urbana en la ciudad empieza a ser reconocida como una práctica cultural y social de las comunidades dentro del marco del programa de gobierno “Bogotá sin Hambre” de la alcaldía de Luis E. Garzón. La misma se planteó como un ejercicio de producir algunos alimentos en viviendas para el autoconsumo de las familias, pretendiendo aportar en la solución de problemas de hambre de grupos poblacionales vulnerables. Poco a poco estas prácticas fueron saliendo de las viviendas y se desarrollaron en espacios urbanos (lotes, zonas comunales, espacios institucionales, etc), en donde las comunidades organizadas empezaron a hacer presencia.
La Agricultura Urbana en la ciudad se propuso desde un ejercicio de producción de alimentos orgánicos, que contribuyeran a mejorar la Nutrición de las familias y en contravía del modelo agropecuario ligado a la industria de los agro tóxicos. (Revolución Verde)
En este escenario el Proceso Social de los Agricultores del Territorio Techotiva, al igual que en el resto de ciudad ha tenido dificultades y marcha con lentitud.
Las MESAS DE AGRICULTORES, y otros espacios de organización que han intentado vincular a los agricultores de los diferentes territorios (localidades) de la ciudad han sido expresiones que surgieron de las voluntades de los agricultores y acompañados por algunos Técnicos vinculados a la institución, y se mantienen en algunas zonas de la ciudad.
Hace un par de años se buscó consolidar una MESA DE AGRICULTORES DISTRITAL, la cual aún se mantiene con un nivel bastante reducido de Agricultores.
El Jardín Botánico lanzo hace unos años la propuesta de una “Red de Agricultores del Distrito”, la cual genero expectativas en su momento, pero poco a poco se ha ido diluyendo, hasta casi desaparecer.
Así pues el reto de Consolidar un Proceso social de los Agricultores Urbanos de los Territorios y de la ciudad pasa entre otros asuntos por los siguientes:
⦁ Realizar un balance del papel de las UNIDADES DE AGRICULTURA que la comunidad ha levantado.
⦁ Diseñar una Escuela de Educación y formación Política para la Soberanía, Seguridad y Autonomía Alimentaria, enfocada en una dirección Ecológica, que permitan no solo el fortalecimiento, sino también la difusión y movilización de los agricultores Urbanos, además de la interacción con diferentes actores y sectores comunitarios, organizaciones de mujeres, jóvenes, ambientalistas, comedores comunitarios, las Instituciones educativas Públicas y Privadas, las cuales se deben proyectar como aulas de conocimiento y prácticas en torno al cuidado de la madre tierra y la producción de alimentos.
Esta construcción nos debe poner de cara a la realidad de la producción Agropecuaria del país hoy en retroceso por las políticas extractivitas que han entregado el país a la voracidad de las transnacionales mineras, petroleras, etc.,
⦁ Si bien las administraciones de avanzada, desde Lucho Garzón hacia acá, han prestado atención en la agricultura urbana, pocos han sido los espacios abiertos para que las y los agricultores tomen las decisiones. Esto se ve reflejado en que sin consultar a las y los agricultores se le quito la dirección técnica al jardín botánico para dárselo a la secretaria de desarrollo económico sin resultados; los espacios utilizados para agricultura que quedan en predios institucionales han sido disputados; los proyectos y apoyos a iniciativas son adelantadas por operadores externos llegando el apoyo a las y los agricultores de forma tercerizada; y que incluso en la definición de políticas públicas que le atañen, como en alimentación o en la propia de agricultura que viene cursando en el concejo, son pocas y casi nulas las voces registradas desde el sector agrocultor.

A portas de la llegada de nuevas administraciones distritales y locales, que de seguro querrán arrancar de cero desconociendo los procesos, es necesario consolidar una propuesta de agro cultura para establecer un puente de interlocución y negociación eficaz.
⦁ El proceso Social de los Agricultores del Territorio Techotiva debe contribuir al Ordenamiento Territorial ya que sus acciones permiten generar procesos ambientales sostenibles en una dirección de ciudad que se ordena en torno a los escenarios del Agua y la recuperación de sus ecosistemas, en particular en estos escenarios del Agua desde el Sur de la ciudad de Bogotá.
⦁ Relación con otros procesos sociales en la ciudad y coordinación de tareas comunes en torno a la construcción política de Soberanía, Seguridad y Autonomía Alimentaria de las Comunidades y desde las Comunidades.

2. LAS SEMILLAS Y LA SOBERANIA ALIMENTARIA EN EL TERRITORIO.
Para avanzar en Soberanía y Autonomía Alimentaria, se hace necesaria la recuperación, la producción y el mejoramiento de semillas que garanticen la protección de la diversidad biológica del territorio como garantía de nuestra Soberanía Alimentaria.
La Soberanía Alimentaria la entendemos como a capacidad que tenemos los pueblos a propender por el “El Derecho al acceso de Alimentos Nutritivos y Culturalmente apropiados, producidos a través de métodos agro ecológicos y sustentables, además de ejercer el Derecho a implementar y desarrollar nuestros propios sistemas alimentarios”
Las Semillas y los conocimientos tradicionales que sobre ellas tienen los pueblos, son un patrimonio colectivo al servicio de la Humanidad. No pueden ser privatizadas; la defensa de las semillas está ligada a la defensa de la Vida, la Tierra y el Derecho a la alimentación, los territorios y la cultura.
Hoy el negocio de las semillas es un monopolio absurdo, pues solamente cuatro (4) compañías transnacionales (Dupont, Monsanto, Syngent y Limagrain) controlan el 70% de las “Semillas oficiales” en el mundo y tienen patentadas el 82% de las semillas a nivel global. Esto en esencia se constituye en un saqueo al patrimonio de los pueblos.
En el caso de nuestro país, el régimen político a través del ejecutivo y el legislativo, han dispuesto leyes con el argumento de la protección de las semillas y las especies vegetales presentes en la geografía nacional. Sin embargo estas leyes en la práctica les quitan a los Agricultores el control de sus semillas y los obligan, bajo amenazas de penalización a que solamente compren semillas patentadas, es decir semillas apropiadas por las empresas transnacionales. (Ver Documental 9.70).
Esta normatividad, para el caso nacional hace parte de las imposiciones de organismos internacionales (Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio, Banco Mundial) y tiene su realización a través de los Tratados de Libre Comercio (TLC) firmados por los gobiernos de Uribe y Santos, los cuales le dan vía libre a la quiebra y desaparición del sector agrario nacional, entre otros.

Los Agricultores de esta ciudad hemos venido aprendiendo de la importancia de las Semillas para nuestro trabajo cotidiano, además que empezamos a valorar las luchas que las comunidades campesinas, indígenas, afros y otras realizan por la defensa de la tierra y la producción de alimentos.
En cada una de las Huertas de agricultura de este territorio y en la ciudad desde hace ya un tiempo empezamos a producir, a recuperar y a conservar semillas y además realizamos trueque e intercambio de las mismas, con otros agricultores del territorio y la ciudad.
3. EL FORTALECIMIENTO TÉCNICO Y LA ECONÓMIA POPULAR DE LOS AGRICULTORES URBANOS DEL TERRITORIO.
La Agricultura Urbana, en una visión un poco corta ha sido pensada como una actividad desarrollada en espacios de vivienda para la producción de algunos alimentos para el autoconsumo, además como el sitio en el que ocupan el tiempo libre algunos grupos poblacionales específicos.
Sin embargo la Agricultura Urbana desde hace ya un tiempo ha desbordado estas expectativas que la encasillaban y ha empezado a pensar nuevos escenarios en el tema de construcción del tejido social, el reconocimiento y la recuperación de la memoria cultural de las comunidades, el ordenamiento de espacios urbanos y además como un escenario en el que la Economía Popular tiene una nueva dimensión.
Dos vertientes de un mismo camino:
Avanzar en los procesos de la Agricultura Urbana como una práctica de las comunidades, que además de producir alimentos para el autoconsumo genere excedentes que permitan suplir necesidades de un mercado creciente de consumidores de productos sanos (en fresco y transformados), a la par que consolidar espacios de economía popular requiere a nuestro juicio al menos dos condiciones, a saber:
1. Instalar Unidades de Producción de Agricultura Orgánica Urbana capaces de generar excedentes de producción. Estas unidades permitirían consolidar Protocolos Técnicos de Producción en Agricultura Urbana, los cuales posibilitarían avances sustanciales en el tema. Algunos aspectos que son necesarios para desarrollar la propuesta
⦁ Realizar un Inventario de espacios de particulares y del Distrito (lotes) buscando generar escenarios de concertación con el sector privado para que su uso permita el montaje de Unidades de Agricultura técnicamente adecuadas que las hagan sostenibles,
⦁ Diseñar los parámetros técnicos de esta Unidades de Agricultura Urbana, así como sus líneas de producción y volúmenes. Seguramente será necesario combinar siembras verticales con cultivas en suelo.
⦁ Estas Unidades de Agricultura Urbana se consolidaran como espacios de Economía Popular a los cuales se vincularán un número de familias no inferior a cuatro ni superior a ………..
⦁ Estas Unidades de Agricultura Urbana conformarán una Red que permita avanzar en procesos de producción permanentes para responder a los compromisos de mercadeo que se puedan generar,
2. Dinamizar circuitos colectivos y solidarios para la comercialización, distribución y abastecimiento de las redes alimentarias del territorio. Los excedentes de producción de las Unidades de Agricultura Urbana entre otros permitirán :
⦁ Generar una economía básica para las familias que conforman estas unidades de Agricultura Urbana,
⦁ Construir una red de mercadeo que permita incidir y suplir demandas de, por ejemplo comedores comunitarios, jardines infantiles a partir de acuerdos en un ejercicio de mercado justo y orgánico,
⦁ Es fundamental que se apoye el desarrollo de redes de intercambio, comercialización, distribución y abastecimiento alimentario entre estas y con otros productores comunitarios en la ciudad y en la región cercana, buscando implementar y fortalecer Mercados Locales.
⦁ Avanzar en propuestas que permitan generar los espacios de consumo y mercado que incidan en el desarrollo de una nueva cultura en materia de hábitos de consumo. En este espacio caben propuestas como:
⦁ Canastas solidarias
⦁ Redes de consumidores consientes que accedan a los alimentos producidos de manera orgánica por los agricultores urbanos y los pequeños productores de las zonas rurales de Bogotá,
⦁ Participación en un espacio en la Plaza de Mercado de cada Territorio,
4. APROVECHAMIENTO DE LOS RESIDUOS ORGANICOS Y EL PAPEL DE LA AGRICULTURA URBANA
En el actual modelo de ciudad es cada día más difícil encontrar espacios con suficiente capa vegetal para realizar la labor de siembra de cualquier tipo de planta. El suelo de la antigua sabana de Bacatá progresivamente ha sido pavimentado o llenado de escombros hasta casi desaparecer.
Por otro lado el acelerado poblamiento de la ciudad ha traído como consecuencia la construcción de torres y torres de apartamentos, y el acelerado crecimiento de espacios de viviendas llamadas de interés social las cuales a duras penas permiten que sus ocupantes entren en ellas.
Esta reflexión para poner de manifiesto el complejo panorama al que nos enfrentamos quienes buscamos producir algunos alimentos a través de la agricultura Urbana.
La agricultura Urbana diseñada desde la Institución ha entregado a los agricultores el sustrato vegetal o la tierra para la siembra de las diversas especies, sin detenerse a pensar que muchas veces este material ha sido sacado de un ecosistema al cual se está afectando de manera permanente.
Instalación y puesta en funcionamiento de Sistemas de Compostaje o Lombricultura están hoy presentes en mayor o menor medida en las diferentes unidades de agricultura urbana de la ciudad y la localidad, y abastecen las necesidades de nutrición de los diferentes cultivos.
Podemos asegurar que los Agricultores Urbanos de la ciudad somos pioneros en el tema de aprovechamiento de residuos, propuesto por el programa de gobierno de la Bogotá Humana” en el Programa “Basura CERO”, ya que además de aprovechar los residuos Orgánicos o la Biomasa, para producir abonos, reusamos botellas, bolsas, y diversos recipientes para sembrar en ellos, es decir estamos evitando que lleguen al botadero de la ciudad a contaminar.
Llegó la hora de dar un salto
Como lo mencionamos atrás la actual administración pese a las enormes resistencias y dificultades ha puesta el dedo en la llaga en materia de las basuras en la ciudad, a través del Programa “Basura CERO. Ahora es preciso dar un salto cualitativo en el tema para lo cual es preciso instalar Unidades de aprovechamiento de Biomasa en los Territorios Locales.
El montaje de estas Unidades de Aprovechamiento de Biomasa, tendría unas fases que hagan viable la puesta en funcionamiento del paquete Tecnológico de aprovechamiento y producción de sustratos o abonos.
Área, cobertura (usuarios vinculados al proceso de separación en la fuente), capacidad de Instalación (tonelaje de aprovechamiento diario), etc, etc.
La Unida de aprovechamiento de Biomasa se constituiría como una Unidad de Economía Popular y estaría íntimamente ligada al proceso social de los recicladores de Oficio.
La Producción de Sustratos generada en la Unidad de Aprovechamiento de Biomasa entraría directamente al circuito de las Unidades de Agricultura Urbana mediante acuerdos de voluntades con las Instituciones encargadas del tema, quienes orientarían sus recursos hacia estas iniciativas de las comunidades.
De igual manera parte de la producción sería utilizada en la recuperación de las zonas de ronda de los cuerpos de agua, el arbolado de los territorios y en fin la recuperación eco sistémica de escenarios que hagan parte de una propuesta estratégica de una ciudad verde que enfrenta el Cambio Climático. Igualmente se realizarían acuerdos con las entidades del orden distrital cuya misión está orientada a desarrollar estos ámbitos, necesarios para una ciudad seria.
UNA APUESTA POR UNA CIUDAD HUMANA.

Desde el Territorio TECHOTIVA

AGROCULTORES DEL TERRITORIO TECHOTIVA
“SEMBRANDO SEMILLAS, SOBERANIA Y ORGANIZACIÓN

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